- El sábado desfilarán gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros por el centro de la ciudad.
- Hay muchos que son, pero se niegan a participar. Tachan al desfile de exhibicionismo perjudicial para ellos mismos.
- Por el contrario, organizadores piensan que la visibilidad es necesaria en la lucha por ser aceptados en la sociedad.
En el marco del Día Internacional del Orgullo LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transgénero), la comunidad LGBT de Monterrey se prepara para su 9a. Marcha de la Diversidad.El lema: “Es nuestra elección” –por aquello de las campañas políticas que tenemos que soportar. El sábado 27 de junio, las calles del centro de la ciudad serán tomadas nuevamente por personas que desean ser vistas y escuchadas; respetadas y no discriminadas; personas que desean simplemente la aceptación de una sociedad “moralista”, como describen a la Sultana del Norte. En este año también se celebra el 40 aniversario de la primera marcha que se efectuó en el país. Aquella vez los manifestantes eran alrededor de 100 personas. Aunque actualmente la cifra de marchantes ha crecido, si asistieran realmente todos los pertenecientes a esta comunidad sería una manifestación sorprendente, por la cantidad. ¿Pero por qué muchos no asisten y forman parte de esta manifestación en pro de su derecho de equidad? Tony, de 34 años, nos da su punto de vista: “La falta de interés en este tipo de eventos puede ser provocado por el exhibicionismo que existe en ellos. Perteneciendo a una comunidad que se dice de mente tolerante y vanguardista, creo que no se representa de tal manera”. La cobertura mediática de la marcha se basa en fotografías y tomas que denotan el color, lo llamativo y extravagante del evento; muestran que la comunidad LGBT está formada por personas que visten de manera estrafalaria. Esto ha causado que muchos gays y lesbianas piensen que la marcha, más que ayudarlos, los exhibe como si se tratara de un circo. “A lo mejor en Monterrey no hay apertura, pero ¡ah!, cómo hay cobertura. Por lo general los reflectores suelen alumbrar a todas aquellas disfrazadas de cosas extravagantes; eso, me parece, es diversidad que muy poco o nada tiene que ver con los los gays y lesbianas de a pie”. Lo anterior se puede leer en la reseña que las creadoras del blog Dosmamis.blogspot.com –de los primeros en mostrar las experiencias de mamás lesbianas– escribieron respecto a la marcha del año pasado. A pesar de eso, tanto ellas como muchos más asistirán este sábado a la marcha. Otros tantos gays y lesbianas la critican, la reprueban y, desde luego, no piensan participar. “Yo ofrezco cero apoyo al exhibicionismo y al estereotipo que nos dan ese tipo de marchas; por eso estamos etiquetados así: como locas, pervertidas, vestidas y drogadictos. La marcha y programas como tipo El gay del reggaetón, no hacen más que denigrarnos”, expresó José R., de 23 años, coincidiendo con lo que Miguel González opina: “La marcha no aporta nada, es sólo un show fashion de morbo hacia la población”. Tony advierte que no sólo es asunto de los medios, sino responsabilidad de del propios interesados. “Los medios cubren lo que venden y aunque existe diversidad en todo tipo de comunidad, es responsabilidad de los mismos participantes de crear una atmósfera de respeto y no de circo; sino empezamos por darnos nuestro lugar, nadie más lo hará”.
Contrario a lo anterior, existen personas que ven en la marcha la oportunidad de unirse y hacerse notar. Consideran al evento como un parteaguas de fuerza y voluntad que los hace luchar por sus derechos.
“La apertura que ha habido en cuanto a la gente y la cultura, y la facilidad con la que cada vez mas chicos o chicas puedan aceptarse de una manera menos conflictiva, son aspectos que sobresalen dentro de estos nueve años en que se ha realizado la marcha. "La marcha hace que existamos; si se habla de nosotros, existimos”, considera Francisco Aguiano, coordinador del comité organizador. “Con la marcha te sientes más fuerte de reclamar tus derechos y no permitir la discriminación, cuentas con argumentos para defenderte ante, por ejemplo, los policías extorsionadores”. La marcha de la diversidad busca mostrar a una comunidad viva, unida y con demandas específicas, y a pesar de que la tachen de circo, show o exhibicionismo, Anguiano argumenta que se seguirá realizando con un futuro prometedor. “La marcha en Monterrey se llama Marcha de la Diversidad porque todavía hay muchos que no se sienten orgullosos de serlo. En otras ciudades se llama Marcha del Orgullo Gay, aquí poco a poco vamos avanzando para en un futuro denominarla así”. Y en cuánto a aceptarse entre ellos mismos, Anguiano finaliza diciendo: “Dentro de la comunidad existe la misma diversidad de cosas que existe en los heterosexuales. Hay heterosexuales que no marcharían; la cultura homofóbica crea individuos homofóbicos, tanto heterosexuales, bisexuales o gays. "No tendría que ser denigrante cuando es una forma que ellos se expresen; debemos aprender que las personas son diferentes, que cada una tiene su manera de expresarse, tal vez no muchos no estén de acuerdo pero hay que tener respeto hacia los demás”. La Marcha de la Diversidad se celebrará el sábado 27 de junio a las 18:00 hrs. Iniciará en la estación del Metro General Anaya, para culminar en la Explanada de los Héroes de la Macroplaza. La invitación está hecha.
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