El Express de la Tarde, anteriormente conocido como el Extra de la Tarde, pasó a mejor vida la semana pasada.
El periódico vespertino de Multimedios, antes conocido como el Extra de la Tarde, marcó toda una época en competencia descarnada con El Sol –el vespertino de la empresa editora que publica El Norte–, al practicar ambos un periodismo teñido de sangre con el sensacionalismo como principal anzuelo, amén de las chicas en poca o nada de ropa. Obviamente, la desaparición del Express de la Tarde no fue producto de su impactante circulación… El tradicional periódico había venido decayendo en la preferencia del público, y los esfuerzos desesperados de los últimos tiempos no consiguieron equilibrar la nave, que finalmente se hundió. En LA ROCKA en Línea publicamos esta nota, hace apenas unos meses, que registraba los excesos del vespertino, verdaderas patadas de ahogado aunque en ese entonces no nos lo imaginábamos. El periódico en línea Los Tubos, en un breve texto firmado por Obed Campos –experto en la materia–, y en la columna “Ruido y redundancia”, hace notar que el declive de los periódicos vespertinos guarda relación directa con el sensacionalismo y el auge de la nota roja de los noticiarios televisivos de la tarde: si uno puede saciar su sed de sangre en la pantalla casera, ¿para qué comprar un periódico amarillista? Descanse en paz el Express de la Tarde.
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