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 Imagen: CLAUDIA BALASOIU
El pasado 14 de febrero, cientos de jóvenes vivieron una pesadilla durante el evento denominado 'PsyLove', rave que se organizó en un rancho de La Huasteca.La noticia no salió en los medios de comunicación hasta el jueves pasado, cuando LA ROCKA publicó en su más reciente edición (No. 111) una carta enviada por uno de los chavos afectados. Antes de ello, los hechos sólo se conocían por aquellos que lo habían vivido, quienes leían los comentarios en la página de AcidMTY (organizadora del evento) y por familiares, amigos y conocidos de quienes estuvieron esa madrugada. Ahora Milenio ha publicado la nota "Delincuentes clausuraron un rave en La Huasteca" (21 de febrero) en donde también plasman la violencia que se vivió en el 'PsyLove', durante ese Día del amor y la amistad. A continuación, te dejamos la carta que se puede leer en LA ROCKA No. 111, enviada por un lector que se identificó plenamente, pero solicitó omitir su nombre por razones obvias. ACLARACIÓN: AcidMTY no organizó la fiesta en la que se suscitaron los acontecimientos. Una disculpa a los afectados, lamentamos haber caído en una confusión.
Los fines de semana de fiestas electrónicas en Monterrey se han convertido en una pesadilla desde los últimos dos años.Ya los ranchos huastequeros y las cabañas en la Cola de Caballo no sirven como refugio a todos los jóvenes que nos gusta bailar al son de un buen DJ, hasta que la mañana y el sol nos deshidraten (no se diga disfrutar toda la noche de la buena compañía de rostros ya conocidos). Fiestas donde todos compartimos la misma música y somos cómplices de lo que suceda. En estos raves locales “open air” (por no incluir a los antros importantes donde tocan electrónica), lo que se busca es la tranquilidad del espacio abierto y apartado de la ciudad. Aire de paz se respiraba en los ranchos de La Huasteca, donde un centenar de veces hemos disfrutados de las fiestas más tranquilas y fabulosa música de Dj’s locales y extranjeros. El sábado 13 de febrero cayó una gota que derramó el vaso. Esa noche se celebró la segunda edición de PsyLove, presentando a DJ’s de talla internacional como Mekkanika, Animalis y Odiseo; un conocido antro de la ciudad convocó a la banda “raver” en un rancho de La Huasteca (uno de los de confianza para este tipo de fiestas).
Para la madrugada la gente bailaba y se divertía, cada quien en lo suyo. De pronto se oyeron disparos y gritos desde afuera. Una ola de gente que esperaba para entrar a la fiesta, corrieron asustados, seguidos de sujetos con pasamontañas y armas largas disparando al aire y gritando a todos que se tiraran al piso. Aproximadamente eran treinta los encapuchados, de los cuales muchos vestían uniformes de policía, sometieron a todos los que quedaron en la fiesta, el resto salió corriendo hacia el monte y brincando bardas a ranchos próximos sin parar ni mirar atrás. Afuera gritaban y amenazaban con matar a los que huían mientras seguían disparando al aire. Adentro, todos estaban en el piso con la cabeza baja, desesperados porque temían que de verdad estuvieran matando a los que hubieran podido escapar. Chicas lloraban preocupadas pensando que no volverían a ver a sus novios y amigos, mientras otros perdían el control y gritaban de la desesperación y el miedo. Los encapuchados buscaron dinero, bolsas e identificaciones. Hicieron una montaña de celulares y carteras vacías al centro de la pista. Se llevaron todo el dinero y objetos de valor, incluyendo diez automóviles. Pero no le dispararon a nadie. El saldo fue mujeres manoseadas, chicos golpeados y saqueados, tres personas que levantaron (contando al DJ’s de talla internacional Mekkanika, mientras los otros temblando de miedo no sabían ni que estaba pasando); ésa fue la conclusión de PsyLove 2.0 este pasado sábado, en la ciudad de Monterrey. Es posible que todo haya pasado por pleitos internos entre los mismos organizadores, como también es posible que no. No queda más que sacar conclusiones a falta de información. Es sabido que no es la primera fiesta en que pasa algo así. Poner una denuncia a la policía significa revelar tu nombre a quien no confías. Quejarnos (¿ante quién?), es tarea imposible y peligrosa. Y gracias a este suceso, y muchos más de los que nadie habla, le debemos el hecho de que se hayan cancelado las próximas fiestas electrónicas, por lo menos en la ciudad de Monterrey. ¿Qué nos queda? Esperar a ver qué pasa, y que Rodrigo nos salve de todo mal. L.G.
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