|

Leah Catherine Spencer es, literalmente, una gran mujer: 1.80 de estatura y contorno de 92-61-92.Con estos números a su favor, imposible pasar inadvertida, así haya otras 45 mil personas en el Estadio del Tecnológico gritando porras al equipo de sus amores. El sábado, la sola presencia de la chica estadounidense llamaba la atención en las gradas, donde recibía vítores de los aficionados masculinos. Pero el asunto adquirió otro nivel cuando, al caer el segundo tanto de los Rayados, Leah se descubrió el torso y alegremente dejó al aire dos espectaculares imanes ópticos. La multitud celebró, ella también, triunfaba el equipo de casa y todos, a excepción del Cruz Azul, parecían muy contentos… pero la policía no opinaba igual y la arrestó sin misericordia. Un día después, la Rayada más famosa de la actualidad aceptó una entrevista con LA ROCKA para explicar lo ocurrido y compartir su punto de vista con los aficionados al futbol.
También, para dejar en claro quién es ella, pues los comentarios de todo tipo circulan en Internet y los medios, junto con fotos y videos. No es, de ningún modo, una prosti ni una teibolera. De 30 años, vive en Houston, donde trabaja como asistente de cirujano en el quirófano (“salvo vidas”, dice); vino a Monterrey a ver a su novio, un cantante de rock, y aprovechó la invitación para acudir al juego de los Rayados porque es seguidora del equipo desde hace siete años. “Yo no bebo, generalmente no bebo, no tengo tiempo porque trabajo casi 90 horas a la semana, lo normal allá es 40; pero yo trabajo como 90 horas, hay gente que necesita cirujías especiales y no hay mucha gente entrenada para asistir a los cirujanos, así que puedo estar en un día de descanso y recibo una llamada a las 12:30 en la noche, “hey, te necesitamos… “Me levanto, me visto y voy. Entonces, no tengo tiempo de ir a bares o de beber o salir de rol”, dijo la chica. Venir a Monterrey equivale a liberarse por unos cuantos días, pues aquí puede hacer lo que se le antoje, como tomar alcohol aunque no esté acostumbrada. Antes de llegar al Estadio, Leah bebió una botella de champaña. Y durante el partido ingirió varias cervezas, por lo que, efectivamente, se encontraba ebria y además feliz por el marcador.
Lo ocurrido casi al finalizar el juego es del dominio público. “Me arrestaron por mostrar los senos… ¿Eso es en contra de la ley, o es en contra de la cultura de ustedes?”, cuestionó la Rayada de importación. Desde su perspectiva, no había nada de malo en manifestar su alegría levantándose la camiseta de Rayados que, por cierto, acababa de comprar. En Estados Unidos, sucede con frecuencia que las chicas exhiben su anatomía frontal en público sin que las lleven a la cárcel, afirmó Leah, lo cual puede ser tan asombroso como que en México abundan los programas de televisión con mujeres vestidas cual prostitutas, incluso en los noticiarios, lo que aparentemente no molesta a nadie. “Si me acusan de ser un mal ejemplo para los niños en el Estadio, ¿qué ejemplo están ofreciendo en sus propias casas ustedes, con la ropa que usan las mujeres en la televisión? Es su cultura tener sus canales de televisión de esa clase, y es entonces nuestra cultura mostrar los senos en público si queremos hacerlo”. Quizá el argumento de Leah sirva para incitar a la reflexión. Lo seguro es que en el Estadio del Tec, su comportamiento incitó a otras cosas, produjo celos en las novias y esposas de los aficionados Rayados, y provocó la envidia de éstos hacia su novio regio, dueño de eso que los demás sólo pueden ver. La chica ha decidido subastar la camiseta y el gorro (autografiados) que portaba el día en que los Rayados vencieron a los cementeros, y para ello invita a ver su video en el sitio www.elrobot.tv. Allí se informa que el 50 por ciento de la venta se entregará a una institución de beneficencia aún por designarse. La estadounidense regresará a Monterrey el fin de semana en que Rayados recibe a los Tigres… ¿volverá a registrarse un 2 a 0? LEE LA ENTREVISTA ÍNTEGRA EN WWW.LAROCKA.INFO LOS PRÓXIMOS DÍAS.
|